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Un burgués pequeño muy pequeño (Un borghese piccolo piccolo) (Ciclo 'Guionistas: Sergio Amidei')

Lugar

Lugar de celebración en Zaragoza: Colegio Mayor Pedro Cerbuna (C/ Domingo Miral, s/n);

Lugar de celebración en Huesca: Facultad de Empresa y Gestión Pública (Plaza de la Constitución, 1);

Horario

Zaragoza: 15 de febrero. 19.30 horas.

Huesca: 24 de febrero. 19 horas.

Organizadores
Área de Cultura. Vicerrectorado de Cultura y Política Social
Colaboradores
Vicerrectorados de los campus de Huesca y Teruel, Facultad de Filosofía y Letras, Facultad de Empresa y Gestión Pública de Huesca, Colegio Mayor Pablo Serrano de Teruel
Entrada
Libre hasta completar aforo

País: Italia       Año: 1977       Duración: 117 min.     Color

Dirección: Mario Monicelli.

Guión: Sergio Amidei y Mario Monicelli basado en la novela de Vincenzo Cerami.

Fotografía: Mario Vulpiani.

Música: Giancarlo Chiaramello.

Diseño de producción: Lorenzo Baraldi.

Vestuario: Gitt Magrini.

Montaje: Ruggero Mastroianni.

Intérpretes: Alberto Sordi, Shelley Winters, Vincenzo Crocitti, Romolo Valli, Renzo Carboni, Enrico Beruschi, Marcello Di Martire, Francesco D’Adda, Edoardo Florio, Ettore Garofolo.

Sinopsis: El único deseo de un modesto funcionario ministerial próximo a la jubilación es lograr que su hijo entre a trabajar en el mismo ministerio que él. Para conseguirlo recurre a todos los medios a su alcance, llegando incluso a hacerse masón. Pero, cuando parece que todo va por buen camino, el azar se cruza en su vida. 

Una historia fuerte desarrollada magníficamente. El argumento trata sobre el aterrador drama de un hombre común que sufre una tragedia sin igual. Las reacciones, motivaciones y transformaciones psicológicas de este hombre son el leit motiv de la película.

Desde el primer minuto no se puede dejar de sentir empatía e identificación con el protagonista (Alberto Sordi), especialmente si el espectador es padre de familia, quedando conmovidos por el dolor y reacciones de un hombre que no puede asimilar la tragedia que le ha tocado vivir. Alberto Sordi se luce en una actuación de suma intensidad, junto a Shelley Winters como partenaire, extraña pareja y sin embargo un gran acierto del director.

Una película que nos deja profundamente afectados de la misma manera en que lo hacen películas como Feos, sucios y malos de Ettore Scola o incluso Saló (o los 120 días de Sodoma) de Pier Paolo Pasollini.

Sordi es único, nadie interpreta de la manera en que él lo hace, tanto comedia como tragedia, y por eso ninguna película en donde él actúe queda sin su sello personal. Pero el sello de Sordi no es como el de los actores que vuelcan su propia personalidad carismática en la interpretación (De Niro, Pacino, Hoffman, etc.), Sordi impone una marca de intensidad, su interpretación habla de lo insondable de los sentimientos humanos. Un actor con mayúsculas, como Gassman, Volonté o Mastroianni, pero a diferencia de aquellos, lo que identifica y diferencia a Sordi es esa versatilidad que tiene para moverse con holgura entre los extremos dramáticos, una cualidad que nos transporta a su propio mundo de interpretación y nos presenta una realidad creíble y a la vez surreal.

Es de destacar que el mismo año que filmó este "capolavoro" también filmó los tres sketches que protagoniza en la genial Los Nuevos Monstruos […].

La mayoría de las películas del director Mario Monicelli se centran en gente común, que hablan y viven como cualquiera. Suelen ser personajes que no tienen los recursos necesarios como para superarse y, dada la oportunidad de hacerlo, resultan despistados creadores de situaciones condenadas al fracaso cómico. Gracias a intérpretes como Vittorio Gassman, Alberto Sordi, Ugo Tognazzi, Toto, Nino Manfredi y otros, Monicelli ha producido exuberantes comedias humanas a partir de los pesares cotidianos de todos los días. Sus personajes suelen ser egoístas y graciosamente destructivos, tontos queribles inmersos en un mundo lleno de fuerzas hostiles e incomprensibles. Ya desde los años cincuenta, marcados por el “milagro económico” italiano, Monicelli lanzaba granadas satíricas hacia la hipocresía institucional, el conformismo y toda otra clase de enfermedad o espejismo social. Su cine ha reunido siempre, con una audacia considerable, humor grotesco y crítica social.

Esta verdadera joya del cine italiano de todos los tiempos es una de las grandes cimas del mismo, como así también de su director Monicelli y el inmenso Alberto Sordi, en el que tal vez sea el papel de su carrera.

http://otro-cine.blogspot.com.es/2013/10/un-burgues-pequeno-pequeno.html

Más información en

http://loquecoppolaquiera.blogspot.com.es/2011/01/un-burgues-pequeno-muy-pequeno-un.html